Proyecto de Ley Anti-CEPO (Casos de Enmudecimiento de la Prensa y la Opinión pública)
El Veinte, con el apoyo de la representante a la Cámara Jennifer Pedraza, propone el Proyecto de Ley Anti-CEPO, una iniciativa legislativa pionera en Colombia para combatir el acoso litigioso: el uso abusivo del sistema judicial para intimidar y silenciar a quienes revelan información de interés público.
El acoso litigioso consiste en activar demandas civiles, denuncias penales, procesos disciplinarios o acciones constitucionales no para obtener justicia, sino para agotar, intimidar y silenciar. Es un fenómeno en crecimiento constante que se ha acentuado en el país y que afecta con especial dureza a periodistas (especialmente regionales, comunitarios y de frontera), defensores de derechos humanos, activistas ambientales y mujeres que denuncian violencias basadas en género, quienes hoy enfrentan el mayor peso del acoso judicial con los menores recursos para defenderse.
El proyecto introduce en el ordenamiento jurídico colombiano una definición legal del acoso litigioso que permitirá a los jueces identificarlo y declararlo. Además, los faculta para terminar anticipadamente los procesos que lo constituyan, con condena en costas y multa al demandante. Cuando existan argumentos de acoso, también se podrá solicitar el cambio de radicación del proceso. En la vía penal, el Ministerio Público podrá archivar actuaciones cuando la causa corresponda al ejercicio legítimo de la libertad de expresión. Finalmente, la Escuela Judicial Rodrigo Lara Bonilla impartirá formación obligatoria sobre el fenómeno para jueces de todas las jurisdicciones.
Esta iniciativa, que será radicada en la siguiente legislatura por la representante Pedraza, se enmarca en mandatos recientes de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y sigue el modelo de leyes Anti-SLAPP adoptadas en Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea.
En Colombia, la ley se llama Anti-CEPO (Casos de Enmudecimiento de la Prensa y la Opinión pública) porque en nuestro contexto, el acoso litigioso no es una simple cachetada: es un freno, un castigo, una advertencia, una condena económica y una amenaza que se hereda, porque cuando silencian a uno, callan a todos.