Voces bajo asedio: violencia facilitada por la tecnología contra periodistas y defensoras en Colombia
La violencia digital se ha convertido en una de las herramientas más efectivas para silenciar a las mujeres periodistas y defensoras de derechos humanos en Colombia. Lejos de ser un fenómeno aislado a las redes sociales, esta violencia es una extensión de la violencia patriarcal estructural que no distingue fronteras entre lo analógico y lo virtual. Cuando proviene de actores con poder institucional, adquiere una legitimidad que autoriza a terceros, como trolls, bots o ciudadanos, a escalar los ataques.
Para documentar esta problemática, El Veinte elaboró la investigación “Voces bajo asedio: violencia facilitada por la tecnología contra periodistas y defensoras en Colombia”, realizada en el marco del proyecto “Voces públicas en clave de género: por espacios digitales sin estigmas”.
El estudio se basa en cinco entrevistas en profundidad a tres periodistas y dos defensoras de derechos humanos, complementadas con entrevistas a expertas de la Fundación Karisma, la FLIP y el Comité de Expertas del MESECVI, Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará, además de una búsqueda de evidencia en plataformas digitales.
La investigación revela que estas agresiones no son reacciones espontáneas, sino estrategias coordinadas de “asesinato reputacional” ejecutadas por estructuras conocidas como “enjambres” que operan bajo narrativas prediseñadas, en algunos casos con el uso indebido de recursos públicos. Sus consecuencias van mucho más allá de la pantalla porque afectan la salud mental de las víctimas, provocan sabotaje laboral y autocensura., En los casos más extremos han derivado en exilio y desplazamiento forzado.
El estudio también evidencia una brecha crítica en la respuesta institucional: mientras las denuncias de las mujeres por ciberacoso suelen archivarse bajo el argumento de la libertad de expresión, los agresores utilizan el aparato judicial para interponer denuncias por injuria y calumnia, una forma de acoso litigioso. Frente a esto, la investigación concluye que el sistema penal actual resulta insuficiente y, muchas veces, revictimizante, y plantea la urgencia de avanzar hacia mecanismos de justicia restaurativa y reparación colectiva.
“Voces bajo asedio” busca poner en el centro de la agenda pública un fenómeno que compromete no solo la seguridad de las mujeres que ejercen roles de exposición pública, sino la salud misma de la democracia. Nombrar estas violencias, entender sus dinámicas y visibilizar las voces de quienes las enfrentan es, para El Veinte, un paso indispensable hacia espacios digitales libres de violencias para todas.